Gasolina sin plomo

La irrupción de automóviles con convertidor catalítico en el mercado nacional trajo consigo en 1994 la necesidad de elaborar gasolinas sin plomo de 93, 95 y 97 octanos con bajos niveles de aromáticos tóxicos (benceno, butadieno, acetaldeá­do y formaldeído).

Junto con modernizar las unidades de cracking catalítico para producir estas gasolinas, ENAP también optó por construir la primera planta productora de DIPE (Di iso propil éter) del país en la Refinería de Concón. Se trata de un compuesto oxigenado libre de sustancias contaminantes que sirve para mejorar el octanaje de las gasolinas, permitiendo reducir en éstas la presencia de aromáticos y benceno, que son las que producen emisiones dañinas para la salud humana.

Hoy podemos decir que las gasolinas sin plomo que produce ENAP han ido a la par del alto nivel de desarrollo tecnológico alcanzado por la industria automotriz mundial en los últimos años, destacando por su calidad, eficiencia y bajas emisiones.

Punto Blanco ® Punto Blanco